miércoles, 12 de enero de 2011

CAPITULO 2 pagina 8

- ¿Nos vamos luego a cenar por ahí o qué? que he cobrado y te invito yo.
- Ahí está el capitán.- Volvimos a sonreír los dos.
Ese día fue perfecto pensaba yo tumbado en mi cama después de todo el día , echaba de menos esos días en que tienes ninguna preocupación que lo tienes todo y que no te falta de nada,en ese momento era como el capitán de los capitanes
-Víctor venga va levanta  que vas a llegar tarde .- Era mi madre ,ya eran las siete y cuarto de la mañana
Desperté con bastantes ganas , deseaba empezar mi segundo día de trabajo ,así que me duche almorcé y me eche un poco de perfume , quería oler bien ya que me esperaba la chica de mis sueños .De camino para el trabajo no podía dejar de pensar en Marina en su sonrisa perfecta en sus ojos azules sus labios su cuerpo su voz
Prologo así se llamaba el bar lo leí cuando entraba por la puerta ,después de un día de trabajo me enteraba ahora que tenia ese nombre
- Buenos días .- Dije yo entrando por la puerta
- Buenos días .- Me contestaron todos
Sonaba la canción de Luis Fonsi ´´aquí estoy yo´´ en la radio y Marina cantaba y yo no podía dejar de ver tal espectáculo
- Es una de mis canciones preferidas .- Dijo Marina mirándome
- A mi también me gusta esta bastante bien .- Conteste yo algo nervioso y ella me contesto con una sonrisa inocente desde la barra
- Ayer estuviste algo flojo he .- Dijo ella
- Pero cariño si no paro el pobre chico en toda la mañana .- Dijo en mi defensa Carmen
- Ya lo se si era para enfadarlo un poco .- Contesto Marina otra vez con una pequeña sonrisa
- Eres mala he .- dije yo
- Si pero solo contigo
- ¿A si ? vale pues este fin de semana no te llevo de fiesta
- Ahora tu eres el malo
- Si pero solo contigo .- Dije yo haciendo me el interesante . Ella se acerco y se puso frente a mi
- Vale perdón .- Me cogió la mano y me puso una pequeña pulsera en la muñeca
- Nuestra pipa de la paz .- dijo ella sonriendo me
- Entonces tendré que colaborar yo también .- Le cogí la mano y le puse otra pulsera que yo llevaba

martes, 11 de enero de 2011

CAPITULO 2 pagina 7

- Que, cuéntanos como te ha ido anda.- Dijo mi madre, una mujer baja algo gorda, de pelo corto algo pelirrojo, una buena persona pero con bastante genio.
- Pues bastante bastante bien.- Respondí con una gran sonrisa.
- ¿Ha ido mucha gente? - Preguntó mi padre.
- Sí bastante, no he parado en toda la mañana.
Me gustaba ver a mis padres contentos, sobre todo a mi padre ya que había pasado por algunos malos momentos. Mi padre algo bajo también con un pequeño bigote que lo lleva desde que tengo yo memoria, el era igual que yo en todos los aspectos bueno mejor dicho era yo igual que él, su forma de ser, su forma de hablar con las personas, su simpatía, su físico, pero lo único que me dolía heredar era el poco pelo que tenia a sus cincuenta años.
Terminé de comer y me marché a mi cuarto, me puse algo de música y me tumbé en mi querida cama a descansar un poco y como normal que era, enseguida me quedé durmiendo pero poco me duró estar en mi paraíso, eran ya las cinco y sonaba el timbre.
- ¿Quién es?- Respondí yo.
- Soy yo tío, abre.
Por la voz ya sabía quien era, Celso, un buen amigo aunque muy diferente a mi en todos los aspectos pero aun así se que si lo necesitaba iba a estar ahí .Celso era moreno, de un metro setenta al igual que yo y su cara describía lo que todo el mundo podría pensar a primera vista ''un cabrón''. Me gustaba quedar con él porque, aparte de ser mi amigo, tenia una vida con muchas emociones y muchos malos momentos y, por suerte para mi, todo lo que le pasaba me lo contaba, por eso me gustaba quedar con él porque nunca me aburría .
Pasamos la tarde de cerveza en cerveza, algo que adoraba porque era uno de los mejores momentos del día, la hora de la cerveza.
-¿Hoy empezabas a trabajar no? - Preguntó Celso.
- Sí, claro.
- No me acordaba, ¿cómo ha ido?
- Bastante bastante bien.- sonreí.
- Te merecías un trabajo fito.
- Yo soy el capitán tío, me merezco eso y más.- Volví a sonreír.
- ¿El capitán? ¿de qué? - dijo Celso sonriéndome
- El capitán mmmm... no se el capitán de los capitanes.- Los dos estallamos en una gran carcajada, las cervezas ya empezaban a hacernos efecto.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

CAPITULO 2 pagina 6

- Nunca te había visto por aquí por este pueblo.- Comenté yo.
- Ya es que no soy de aquí, soy de Valencia.- Respondió Marina.
- He ido varias veces por allí, la última vez que fui, fue en fallas.
- Son impresionantes, a mi me encantan.
- ¿Y eso que os habéis venido a vivir a un pueblo como este?
- Pues porque allí las cosas nos iban mal y como aquí viven mis abuelos pues decidimos venirnos aquí, lo malo es que aquí no conozco a nadie y llevo ya tres semanas aquí y necesito salir un poco ya de una vez, echo un montón de menos a todas mis amigas y amigos y a la familia, pero bueno hablo con ellos todos los días por teléfono o por Internet así que me consuelo con eso.- su manera de hablar, su forma de ser me gustó bastante a pesar de lo poco que la conocía.
- Bueno pues este viernes o este sábado te vienes conmigo, no puedo dejar a una chica tan guapa como tu en su casa. - nos miramos y sonreímos los dos.
- No me vayas a decir que no eh.- seguía sonriendo yo.- No acepto un no por respuesta.- Comenté
- Entonces si no me dejas elección, iré encantada.- me miraba ella sonriendo.
- Venga, vamos chicos al trabajo que hay muchas cosas que hacer.
Me quedé pensando lo que faltaba de mañana, pensando en cómo me lo iba a montar para que disfrutara lo mejor posible hasta que, en un instante, se echaron las tres de la tarde encima.
- Víctor toma, mañana aquí a las ocho como esta mañana.- me dio cincuenta euros y una gran alegría ya que tenia que volver mañana, le había gustado como había trabajado, me despedí de todos con un hasta mañana al que todos respondieron con lo mismo.
Llegué a casa y allí estaban mis padres esperándome con una pequeña sonrisa y con muchos deseos de que les contara como había ido mi primer día de trabajo.

CAPITULO 2 pagina 5

Para una primera conversación no estaba nada mal o eso pensaba yo observando todo lo que me rodeaba y, de momento, lo que me rodeaba no tenia mala pinta. El bar era algo grande, sus paredes pintadas con unos colores que me gustaron mucho, violeta y amarillo, su barra marrón de unos cinco metros estaba entrando a la izquierda y en la derecha y centro diez mesas con sus respectivas sillas.
- Víctor, ven un momento a la cocina.- la voz ronca de Alfonso me llamaba.
- Dime Alfonso.- Le conteste yo acercándome a la cocina
- Tu horario va a ser de ocho ¿vale?, hasta las tres, creo que son siete o ocho horas no lo se, vas a estar de prueba una semana y si veo que me gusta como trabajas firmamos el contrato, ¿que te parece?
- Muy bien.- nos miramos y sonreímos, me daba el palpito de que nos íbamos a llevar bien.
- Mira ven, te voy a explicar como va todo.- Alfonso me dio un pequeña lección de quince minutos, que se quedo bastante bien en mi memoria.
Eran las nueve de la mañana cuando comenzaron a entrar los primeros clientes y empecé a hacer mis primeros cafés, sirviendo las primeras cervezas y toda la simpatía que podía. Los clientes iban y venían y las mesas se llenaban hasta casi ocuparlas todas .
Ya eran las once de la mañana y solo habían un par de clientes, la mañana se había pasado bastante rápida.
- A ver, sentaos tu y Marina allí en una mesa que llevareis hambre y os saco algo enseguida.- por la cara que puso Marina necesitaba el descanso, al igual que yo, había sido una mañana bastante estresada.
Los dos nos sentamos a comer lo primero que habíamos cogido por allí.

CAPITULO 2 pagina 4

Mis ojos no podían dejar de mirarla, su pelo rizado me hechizaba, sus labios perfectos... me moría por besar eso tan perfecto, su cuerpo era precioso, en realidad era perfecta por donde la mirase.                                                                 - Bueno chico, ¿como te llamas? -. Mi futuro jefe me preguntó.                                   - Pues soy Víctor, un placer.- extendí la mano y sonreí.                                           - Yo soy Alfonso igualmente. - Extendió la mano y me devolvió el apretón de manos y la sonrisa. - Mira estas son mi mujer Carmen, mi hija Marina  y mi hermana María.- Carmen era muy parecida a su hija, al igual que María era igual que su hermano Alfonso, los dos con unos setenta kilos cada uno, Alfonso con una pequeña coronilla que por extraño que parezca le sentaba bastante bien. María a pesar de su peso era preciosa al igual que Carmen, recuerdo que siempre solía llevar el pelo recogido con una coleta, sus ojos eran iguales a lo de su hija, preciosos.                                                                                                         - Hola Víctor un placer. ¿Nervioso el primer día o no? - dijo Carmen con una magnifica sonrisa.                                                                                                     -  Pues la verdad es que un poco sí.- respondí yo devolviéndole la sonrisa, su hija al momento se fue para la cocina, me quedé con grandes ganas de darle dos besos.                                                                                   - Pues tu tranquilo hombre ya se veras que pronto se te pasaran.- me gustaba mucho esta mujer era pura simpatía, al momento Alfonso saco una bolsa.               - Toma chaval tu ropa para trabajar vete al aseo y pruebatela a ver como te para.- yo asentí i me marché a cambiarme.
- A pues te queda bien no como a mi.- Era Marina la que me hablaba y me sonreía.                    
- A ti también te queda muy bien eh.- dije poniendo cara de sabelotodo
- Bueno por lo menos a ti te gusta.- dijo ella sonriendo mientras volvía hacia la cocina.

martes, 28 de diciembre de 2010

CAPITULO 1 pagina 3

- Muy bien, pues el lunes abro así que pasate por aquí. - El bar era nuevo y el hombre no parecía que fuese de aquí ya que su acento era bastante diferente o eso me pareció a mi
- Esta bien, muchas gracias de verdad. - El hombre se despidió y entró en el bar todavía sin mesas ni sillas.
- Oh por fin tío un curro, ya era hora.- gritaba yo contento, un año sin trabajar y por fin iba a empezar el lunes y mejor aun de camarero, un trabajo que siempre me había gustado mucho. Llegamos a mi casa y comimos algo rápido de cenar para después poder marchamos a celebrar mi nuevo trabajo. Llame a dos amigos mios para quedar con ellos también , Morales y Celso, así que nos fuimos a tomarnos algo por algún pub.                                                                                                       Al día siguiente al levantarme, aun seguía igual de contento. Se lo conté a mis padres y eso todavía me puso más alegre ya que conforme estaba todo, era bastante difícil encontrar un buen trabajo.                                                                                        El fin de semana paso rapidísimo, cuando me pude percatar era ya domingo y estaba anocheciendo, deseaba que llegase el lunes ya que al ser mi primer día es igual que cuando vas a empezar el cole y tienes las mismas ganas de que llegue el primer día de clase para saber con quien te ha tocado, aunque al llevar una semana de clase nunca deseas que llegue el lunes de nuevo. Eran sobre las doce cuando decidí irme a dormir al día siguiente tenia que madrugar aunque los malditos nervios hicieron que me costase coger el sueño.                   .                                                               Lunes 15 de noviembre, mi primer día desperté con el sonido del maldito despertador, me di una ducha rapida, me arreglé y me marche hacia el bar. El bar estaba abierto así que entré, el hombre del viernes estaba allí pero mi gran sorpresa fue al ver a la chica de ojos azules.

CAPITULO 1- pagina 2

sus ojos oscuros detrás de esas gafas negras de pasta que pocas veces solía llevar, era algo mas alto que yo y al igual que yo era algo delgado .                           Mientras me peinaba sonó el timbre, cogí la chaqueta y baje las escaleras hasta la puerta
-Bueno, ¿qué hacemos? ¿dónde vamos ? .- Le pregunté
- ¿Vamos al temo?.- El temo era una pequeña cafetería donde solíamos ir mucho , estaba un poco lejos pero merecía la pena por la gran variedad de cervezas que tenían y por los divertidos momentos que pasábamos allí.
- Venga va, vamos para ya.
Comenzamos a andar hacia allá como siempre solíamos hacer, andar y andar a todos los sitios , ninguno teníamos la suerte obtener un coche y menos aun un trabajo, prefería pensar poco en eso ya que cuando lo hacia me deprimía. Hablando de nuestras cosas como siempre los dos callamos al ver a una chica venir hacia nosotros, era preciosa sus ojos azules como el mar me impactaron y a la vez me sacaron una pequeña sonrisa. Aquella chica era de mi estatura y algo delgada como yo, me gustó bastante pero no la conocía, nunca había tenido el placer de verla. Se iba acercando pero con la cabeza agachada, pasó por delante de nosotros sin que se cruzara ninguna mirada. Recuerdo esto con tanto detalle porque esa chica con el tiempo sería muy especial para mi.

Estando en el temo tomándome una cerveza, no podía dejar de pensar en aquella preciosa chica de ojos azules, deseaba saberlo todo de ella pero sabía que aunque tuviera la oportunidad de conocerla solo podría conseguir una amistad como mucho.                                                                                                           Al salir de la cafetería, decidimos ir a mi casa a cenar y de allí salir a tomarnos algo. De camino para casa observe a un hombre que colocaba un cartel en una puerta de cristal , al leer "se necesita camarero" supe que ese trabajo era para mi.
- Oiga, estoy interesado en ese puesto de trabajo .-Le comenté
-  ¿Tienes experiencia en este sector ? .-Me preguntó  
- Sí claro, estuve 5 meses trabajando en un restaurante .-Mentía ya que yo nunca había trabajado en ese sector pero necesita un trabajo urgentemente.