- Muy bien, pues el lunes abro así que pasate por aquí. - El bar era nuevo y el hombre no parecía que fuese de aquí ya que su acento era bastante diferente o eso me pareció a mi
- Esta bien, muchas gracias de verdad. - El hombre se despidió y entró en el bar todavía sin mesas ni sillas.
- Oh por fin tío un curro, ya era hora.- gritaba yo contento, un año sin trabajar y por fin iba a empezar el lunes y mejor aun de camarero, un trabajo que siempre me había gustado mucho. Llegamos a mi casa y comimos algo rápido de cenar para después poder marchamos a celebrar mi nuevo trabajo. Llame a dos amigos mios para quedar con ellos también , Morales y Celso, así que nos fuimos a tomarnos algo por algún pub. Al día siguiente al levantarme, aun seguía igual de contento. Se lo conté a mis padres y eso todavía me puso más alegre ya que conforme estaba todo, era bastante difícil encontrar un buen trabajo. El fin de semana paso rapidísimo, cuando me pude percatar era ya domingo y estaba anocheciendo, deseaba que llegase el lunes ya que al ser mi primer día es igual que cuando vas a empezar el cole y tienes las mismas ganas de que llegue el primer día de clase para saber con quien te ha tocado, aunque al llevar una semana de clase nunca deseas que llegue el lunes de nuevo. Eran sobre las doce cuando decidí irme a dormir al día siguiente tenia que madrugar aunque los malditos nervios hicieron que me costase coger el sueño. . Lunes 15 de noviembre, mi primer día desperté con el sonido del maldito despertador, me di una ducha rapida, me arreglé y me marche hacia el bar. El bar estaba abierto así que entré, el hombre del viernes estaba allí pero mi gran sorpresa fue al ver a la chica de ojos azules.
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